Archivo de la categoría: Uncategorized

El Cuaderno se transforma y se traslada

Este Cuaderno de Cultura Científica ha sufrido una importante transformación: ha mudado su localización, su fisonomía y su andamiaje técnico. La intención de quienes editamos el cuaderno es la de que éste sea un producto atractivo en su integridad, tanto por su aspecto estético como por la calidad e interés de sus contenidos. Por ello, en lo que a los contenidos se refiere, seguiremos manteniendo los mismos criterios y secciones como hasta ahora, y la única novedad ha sido la introducción de una sección –denominada Frontera- a cargo del periodista Antonio Martínez Ron (@aberron), persona bien conocida en internet, por su excelente y reconocida labor de información y divulgación científica.

Por otro lado, en adelante, la cuenta de este cuaderno en la red social tuiter será diferente. Hasta ahora, podían seguirse las actualizaciones a través de la cuenta de la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU (@Zientzia), pero la transformación del Cuaderno ha venido acompañada por la creación de una nueva cuenta (@CCCientífica, por Cuaderno de Cultura Científica) que será la vía por la que se publicarán las novedades relativas a este cuaderno en esta red social. La cuenta @Zientzia, se mantendrá como vía de comunicación de la Cátedra, no del Cuaderno, aunque de manera provisional, la actividad de este último se verá reflejada en ella.

Todos estos cambios adquieren pleno sentido dentro de la política de publicaciones de la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU. Este Cuaderno se empezó a publicar en junio de 2011, pero ha sido en enero de 2013 cuando ha adquirido su actual esquema de contenidos, tras la incorporación de César Tomé como coeditor.

Desde unos meses antes, la Cátedra, con el apoyo de la Fundación Euskampus, venía publicando un blog de divulgación científica en inglés, Mapping Ignorance, blog que obedece a los criterios de “research blogging” y que, además de la propia actividad divulgativa como tal, pretende ir dando cabida, paulatinamente, a la actividad científica que se realiza en el País Vasco y, en especial, en su Universidad. Este medio de difusión ya cuenta, desde su misma creación, con su propia cuenta en tuiter (@MapIgnorance).

Pues bien, en los próximos días, la Cátedra de Cultura Científica empezará a publicar un nuevo medio en internet; se trata de un blog de divulgación científica en lengua vasca, de carácter generalista, y orientado a satisfacer la demanda creciente de información y divulgación científica en esta lengua. El blog, que se denominará Zientzia Kaiera, tendrá también su propia cuenta en tuiter (@Zientzia_K).

En definitiva, hemos pensado que era el momento de redefinir y redimensionar el esfuerzo de difusión de la ciencia que desarrolla la Cátedra de Cultura Científica, diferenciando con claridad cada uno de los medios.

Los lectores a quienes van dirigidos son diferentes. Las lenguas en que se editan son diferentes. Persiguen satisfacer demandas diferentes. Los contenidos de cada medio son diferentes. A ello obedece la diferenciación en tres medios y la especificidad de sus vías de información. Pero los tres tienen por objeto promover la cultura científica, y haciéndolo manteniendo elevados estándar de calidad.

Los responsables del proyecto esperamos que el producto sea de tu agrado y que sirva para cumplir el objetivo de que la ciencia tenga una presencia creciente entre la gente, desde el entorno lingüístico y geográfico más próximo hasta donde seamos capaces de llegar.

Si bien hemos procurado que este cambio suponga el menor inconveniente posible para los seguidores y suscriptores del Cuaderno, hay cosas que no hemos podido solucionar. Una de ellas es la suscripción por correo, que habrá que renovar en la nueva dirección del Cuaderno. Pedimos vuestra compresión y os rogamos disculpas por los inconvenientes.


Tener o no tener (patas): la curiosa historia del ave del paraíso

Hoy en día, gracias a los documentales de David Attenborough o el Cornell Lab of Ornithology, las aves del paraíso se han convertido en uno de los fenómenos del mundo natural más mediáticos y admirados. Sin embargo, siglos antes de que los teleobjetivos y las cámaras de alta definición permitieran apreciar con todo detalle la cautivadora belleza de sus plumas y los sofisticados rituales de cortejo característicos de cada especie, estas aves fueron motivo de fascinación por una razón bien diferente: durante mucho tiempo se creyó que no tenían patas. En la Europa del siglo XVI este no era un asunto sin importancia. El hecho de que en unas remotas islas de Oriente existieran aves ‘ápodas’ ponía en entredicho una larga tradición de conocimiento naturalista que se remontaba al mismo Aristóteles. Se trataba, pues, de un importante desafío a la autoridad de los clásicos, además de un prodigio natural sin precedentes, ya que sin patas con las que posarse estos pájaros debían pasar toda su vida en el cielo, volando.

Manucodiata

Ave del paraíso o manucodiata, según el grabado publicado por Conrad Gesner en 1555. Fuente: Juan Eusebio Nieremberg, Historia naturae (1635)

En este post vamos a recordar este interesante capítulo de la historia del ave del paraíso, un caso que ilustra bien, además, el tipo de problemas a los que nos enfrentamos los historiadores de la ciencia a la hora de estudiar una época en la que el conocimiento del mundo natural y sus fenómenos era muy distinto de lo que hoy concebimos como ‘ciencia’.

1. Las primeras noticias sobre el ave del paraíso

Nuestra historia tiene como marco de fondo las grandes exploraciones geográficas europeas de los siglos XV y XVI, un periodo de profundos cambios en el ámbito de la historia natural: además de nuevas tierras y nuevas culturas, los viajes dieron a conocer todo tipo de animales y plantas de los que la tradición zoológica y botánica no tenía constancia. Originarias de la isla de Nueva Guinea, el archipiélago de las Molucas y algunas regiones del continente australiano, las aves del paraíso pertenecerían a este amplio conjunto de elementos naturales ‘descubiertos’ por los europeos en el curso de sus viajes. En realidad, enormemente apreciadas por la vistosidad de su plumaje, las aves habían sido objeto de transacciones en el mercado del sudeste asiático durante siglos –como también lo habían sido el clavo y la nuez moscada, estimadas especias oriundas de estos mismos parajes.

Los primeros testimonios de comerciantes y exploradores europeos aportan pocos pero significativos detalles sobre el ave: nunca se halla viva, no se sabe de qué se alimenta, sus plumas son muy valoradas y, según algunas descripciones, no parece tener patas. En el año 1522 se produce la llegada de los primeros ejemplares a Europa: entre dos y cinco aves disecadas, transportadas a bordo de la nave Victoria junto al resto de la expedición que al mando de Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano había completado la primera vuelta al mundo. Curiosamente, el diario de viaje de uno de los miembros de la expedición, el explorador y cronista italiano Antonio Pigafetta, incluye una descripción de estos ejemplares que da a entender que los pájaros sí estaban dotados de patas. El texto recoge, además, la creencia extendida entre los habitantes de las Molucas de que las aves provienen del cielo, y añade que su nombre local es ‘bolon divata’ (‘pájaros de los dioses’). Los testimonios de otros miembros de la expedición, recopilados por Maximilianus Transilvanus, aludirán igualmente a la naturaleza divina de estas ‘manucodiatas’ o ‘pájaros de Dios’, así como a su asociación –por influencia de la presencia musulmana en las islas– con el paraíso terrenal.

Pasado un tiempo tras la publicación de estos testimonios, la creencia en esta extraordinaria criatura cuya vida transcurría en un vuelo permanente fue ganando peso. La llegada de más ejemplares a Europa, a partir de las décadas centrales del siglo XVI, fue determinante: ninguno tenía patas. Lo que no se sabía es que estos ejemplares habían sido disecados según el método tradicional empleado por los cazadores de las Molucas para preservar el preciado plumaje de las aves, un procedimiento que implicaba seccionar partes del cuerpo del pájaro –patas, alas y, en ocasiones, la cabeza.

El análisis de estos cuerpos mutilados por parte de estudiosos europeos dio pie a todo tipo de conjeturas. Así, se dijo que a pesar de carecer de patas el ave del paraíso hacía uso de sus plumas para colgarse de las ramas de los árboles y descansar. También se señaló que el ave macho poseía una cavidad en su espalda para que la hembra pudiera incubar los huevos en pleno vuelo. O que el único alimento de estas aves divinas era el rocío. Algunos autores llegaron a identificarla con la mítica ave fénix. Por otro lado, las interpretaciones de orden moral y religioso no tardaron en llegar: entregada a su existencia en las alturas, ajena a los asuntos mundanos, el ave del paraíso se convirtió en símbolo de virtuosa diligencia y liberal desprendimiento, y como tal empezó a figurar en uno de los géneros literarios más importantes de la época: los libros de emblemas.

2. El ave del paraíso y la historia natural

Desde el punto de vista naturalista, sin embargo, la existencia de unas aves sin pies seguía siendo controvertida. Para empezar, ningún europeo las había visto vivas aún, ni siquiera los exploradores de las entonces llamadas Indias Orientales; de hecho, habría que esperar más de tres siglos hasta que el naturalista francés René Primevère Lesson, en la década de 1820, las observara vivas por primera vez. La evidencia quedaba reducida, pues, a los escasos ejemplares muertos presentes en las colecciones europeas y a los testimonios transmitidos por testigos de vista. La legitimidad de estos últimos, por un lado, estaba estrechamente ligada a su status social; y de sobra era conocido el gusto de los viajeros por la exageración y la mentira. Por otro lado, el estudio de las aves disecadas parecía confirmar la ausencia de patas, lo cual suponía no sólo conceder veracidad a los testigos sino contravenir una opinión tan venerada como la de Aristóteles. En este sentido, el caso del ave del paraíso ilustra uno de los rasgos más característicos del conocimiento naturalista a lo largo de todo el siglo XVI: la tensión entre la autoridad de la tradición escrita y el peso de la experiencia observacional.

En mayor o menor medida, los naturalistas del siglo XVI optaron por lo segundo: la evidencia empírica. Así, entre los primeros que defendieron la naturaleza ápoda del ave del paraíso destacaría el eminente erudito suizo Conrad Gesner. Su texto dedicado a la manucodiata fue publicado en el tercer volumen de su monumental Historiae animalium (1555), acompañado de una imagen que pronto se convertiría en el modelo de referencia para posteriores representaciones del ave del paraíso. Otro importante defensor de la naturaleza ápoda de la manucodiata fue el célebre naturalista y coleccionista italiano Ulisse Aldrovandi. Fiel a su estilo y afanes enciclopédicos, Aldrovandi recurrió a todo tipo de fuentes y materiales para elaborar su análisis. Además, amplió el repertorio iconográfico al aportar cuatro nuevas imágenes, además de la ya publicada por Gesner, para cada una de las cinco especies de ave del paraíso discutidas en su libro, Ornithologiae, publicado en el año 1599.

Poco tiempo después, en su obra Exoticorum libri decem, de 1605, el naturalista flamenco Carolus Clusius calificaría el texto de Aldrovandi sobre las manucodiatas como el más completo y riguroso hasta la fecha. Sólo en un punto no estaba de acuerdo con el italiano: la ausencia de patas. En su libro Clusius reconoce que durante un tiempo él también había creído, contra el parecer de Aristóteles, que las manucodiatas eran aves ápodas. Sin embargo, la noticia de que varios ejemplares completos habían llegado a Ámsterdam procedentes de las Indias Orientales le hizo cambiar de parecer. Clusius no pudo observar por sí mismo estos especímenes, pero los navegantes holandeses que los habían transportado a Europa le aseguraron que las aves tenían patas. A lo largo de su texto Clusius insiste en que le habría gustado hacerse con un ejemplar completo con el fin de contrastar la información facilitada por sus contactos y obtener, además, una imagen que mostrara, en un golpe de vista, que la manucodiata era un ave como las demás. Finalmente tuvo que conformarse con incluir dos grabados de dos ejemplares sin patas. En cualquier caso, el peso de las evidencias y la reputación como naturalista de Clusius fueron suficientes para despojar al ave del paraíso de su aura de criatura fabulosa y abrir la vía a un gradual proceso de desmitificación.

Este proceso no fue en absoluto inmediato ni concluyente, ni siquiera en el ámbito de la historia natural. De hecho, profundamente arraigada en el imaginario simbólico europeo, el ave ápoda del paraíso continuaría disfrutando de su vuelo perpetuo durante al menos un siglo más. El hecho de que Carl Linnaeus optara por el nombre Paradisaea apoda para clasificar una de las especies del género de las Paradisaeas es otra prueba de su fama y popularidad.

3. El ave del paraíso y sus imágenes

Uno de los ámbitos de la cultura de los siglos XVI y XVII en los que mejor se aprecia el proceso de desmitificación de la manucodiata es el de las artes visuales, y en especial el de la pintura. Al igual que muchos otros animales y plantas caracterizados por su rareza y exotismo, las aves del paraíso fueron incorporadas al repertorio de los artistas europeos muy poco después de que se tuviera noticia de ellas. Con respecto a esto los estudiosos coinciden en que un dibujo realizado entre 1522 y 1525 por el artista alemán Hans Baldung Grien constituye la primera imagen de un ave del paraíso documentada en Europa. Entre las primeras ilustraciones se incluyen, también, una miniatura a color en el libro de horas conocido como Las Horas de los Farnesio, ilustrado por el artista de origen croata Giulio Clovio entre los años 1539 y 1546, o el grabado publicado por Gesner en 1555, al que ya hemos aludido. En todas estas imágenes el ave es representada sin patas.

En el terreno de la pintura, un caso destacado sería el de los cuadros de paisajes y escenas de la Biblia realizados por Jan Brueghel el Viejo y otros artistas de la escuela flamenca de principios del siglo XVII.  Se trata de obras en las que el tema de Adán y Eva en el jardín del Edén o la entrada de los animales en el Arca de Noé ofrecían a los pintores la oportunidad de desplegar no sólo sus habilidades técnicas sino también sus intereses en el campo de la historia natural. De hecho, estos cuadros, auténticas enciclopedias visuales, constituyen un material muy interesante para los historiadores de la ciencia, pues son una muestra de cómo el interés por el mundo natural atravesó todas las esferas de la cultura europea, sin distinguir entre lo que hoy caracterizaríamos como objeto de estudio de las ‘artes’ o de las ‘ciencias’.

Al tratarse, en muchos casos, de escenas relacionadas con el paraíso terrenal, la manucodiata se convirtió en un motivo frecuente en estos cuadros. En ellos aparece retratada como un pájaro de cuerpo fino, sin patas, dotado de largas plumas de color blanco y amarillo. Ahora bien, es interesante constatar que algunos años después, en cuadros de temática y factura similares, Brueghel empezó a retratar aves del paraíso con patas. Como han señalado los expertos en su obra, mediante este gesto Brueghel estaría expresando su doble intención de mostrarse como un artista informado y, al mismo tiempo, plasmar en sus pinturas el conocimiento naturalista más actualizado.

Posteriormente, otros autores especializados en pintura de animales como Frans Snyders también retrataron aves del paraíso con patas. Al ver estas imágenes es inevitable pensar en el poder de la pintura para recrear y poner ante los ojos del espectador una criatura que, como hemos señalado antes, ningún europeo había contemplado viva nunca. Estas representaciones señalarían, pues, el resultado de una doble transformación: la de un cuerpo mutilado y disecado reconvertido en un animal completo y vivo, y la de una curiosidad natural en vuelo permanente retratada ahora como un pájaro más, posado sobre una rama, rodeado de otras aves. Una transformación –este es el dato interesante– mucho más rápida y menos problemática que la que tuvo lugar en otros ámbitos, incluido el de la historia natural.

4. Comentarios finales: el ave del paraíso y la historia de la ciencia

El caso del ave del paraíso nos ha permitido explorar algunos aspectos fundamentales de la historia del conocimiento naturalista, en particular los conflictos intelectuales y las dificultades metodológicas inherentes al descubrimiento y asimilación de realidades novedosas y desconcertantes.

Además de esto, la historia de la manucodiata nos ha recordado que no podemos tratar la historia natural de los siglos XVI y XVII como un corpus de teorías y prácticas homogéneo y cerrado, esto es, desvinculado de otras esferas como el comercio, la literatura de viajes, el coleccionismo o, en el terreno de las artes visuales, la pintura. Al contrario: es precisamente la multiplicidad e interconexión de temas, espacios y actores lo que confiere a este tipo de ejemplos su potencial como objetos de estudio.

Historias como la del ave del paraíso, en definitiva, son una invitación al diseño de nuevas líneas de investigación en las que la suma del ejercicio académico y la labor formativa de centros educativos, museos y otras plataformas de creación y divulgación de conocimiento dé como resultado una historia de la ciencia más imaginativa y accesible.

Bibliografía

Sobre el autor: Jose Ramón Marcaida (@JoserraMarcaida) es Investigador Postdoctoral en el Departamento de Historia y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de Cambridge. Su investigación gira en torno a la historia visual de la ciencia durante los siglos XVI y XVII, en especial la producción y difusión de imágenes de animales y plantas en la cultura científica y artística del Renacimiento y el Barroco. Su reciente trabajo sobre el ave del paraíso en la obra de Peter Paul Rubens será publicado próximamente en Renaissance Studies.


26 Científicos (Artichoke) (y III): Quine/Zeno

Y con esta, completamos la serie de entregas dedicadas al proyecto musical “26 scientists” del grupo norteamericano de Indie Rock Artichoke. Las canciones, y los científicos, que vamos a comentar hoy pertenecen al volumen 2 (Newton-Zeno). En la anterior entrega nos habíamos quedado en Pavlov –correspondiente a la letra P-, por lo que a continuación seguimos con la letra Q…

Willard Van Orman Quine (1908-2000), filósofo norteamericano, “reconocido por su trabajo en lógica matemática y sus contribuciones al pragmatismo como una teoría del conocimiento”. Se doctoró en filosofía bajo la dirección del famoso lógico A. N. Whitehead.

Sus obras más importantes son: La teoría de los conjuntos y su lógica (1936), Nuevos fundamentos de la lógica matemática (1937), Lógica matemática (1940), Los dos dogmas del empirismo (1951), Desde el punto de vista lógico (ensayos, 1953), Los modos de la paradoja y otros ensayos (1966), Relatividad ontológica y otros ensayos (1969), Filosofía de la lógica (1970).

quine

Puedes escuchar la canción desde aquí, o en spotify.

Charles Francis Richter (1900-1985), sismólogo estadounidense a quien debemos (por su trabajo con el también sismólogo Beno Gutenberg) la famosa escala de Ritchter para medir la intensidad de los terremotos. La escala Richter es una escala logarítmica, es decir, es una escala de medida que utiliza el logaritmo de una cantidad física en lugar de la propia cantidad, por lo que la escala logarítmica muestra divisiones igualmente espaciadas correspondientes a 1, 10, 100, 1000,… en vez de a 1, 2, 3, 4,… así un temblor de magnitud 8 sacude el suelo 10 veces más fuerte que un terremoto de magnitud 7, y 100 veces más fuerte que uno de magnitud 6. Además de su trabajo sobre los terremotos, tanto teórico como aplicado (localización y catalogación), participó en programas de concienciación ciudadana y presionó a los políticos para tomar medidas (por ejemplo, en Los Angeles consiguió que se quitaran muchos ornamentos y cornisas de los edificios).

Richter

La canción de Richter está aquí y tambien en spotify

Os dejo la letra de la canción dedicada a Charles Richter…

grandpa’s Ohio farm there was no kids around
old books and shiny stars in the sky

they moved out to L.A. school was sometimes a waste
he’d rather walk around in the woods

too clumsy for the lab this Stanford undergrad
too shaky with his hands (and so Charles Richter studied physics)

breakin’ down in Palo Alto

Charles Richter got a job and a psychiatrist
eventually enrolled at Cal Tech

then Richter hit the books was chosen to assist
a well-known seismologist a guy named Harry O. Wood

when the earth quakes and the ground shakes !

the Richter scale don’t stop at ten and if there is some kind of end
well the limitation is built into the earth
these granite blocks will shuffle ‘round
sea floor subducted underground for rebirth

Charles Richter was an avid nudist seismic moment absolutist
up in Altadena with his faults
tectonic plates of brittle ground
they get shoved beneath but they’ll soon rebound on basalt

is there some giant fish a herd of elephants
or a humungous frog underground?

the old Mercalli scale told us a vivid tale
eyewitnesses’ accounts but now we use the scale of Richter

when the earth quakes and the ground shakes !

Erwin Rudolf Josef Alexander Schrödinger (1887-1961), “físico austríaco, nacionalizado irlandés, que realizó importantes contribuciones en los campos de la mecánica cuántica y la termodinámica. Recibió el Premio Nobel de Física en 1933 por haber desarrollado la ecuación de Schrödinger. Tras mantener una larga correspondencia con Albert Einstein propuso el experimento mental del gato de Schrödinger que mostraba las paradojas e interrogantes a los que abocaba la física cuántica.”

El gato de Schrödinger es un experimento mental de la mecánica cuántica que consiste en lo siguiente. Se tiene una caja cerrada y opaca que contiene un gato, un matraz con veneno y una fuente radiactiva con una probabilidad del 50% de producirse una desintegración radiactiva de algún átomo en el periodo de tiempo de una hora. Si un contador Geiger detecta la radiación emitida, el matraz se rompe y se libera el veneno que mata al gato. La interpretación de la mecánica cuántica implica que, después de una hora, el gato está al mismo tiempo vivo y muerto.

La expresión “el gato de Schrödinger”, al igual que el perro de Pavlov, es muy popular, y existen muchas canciones con ese título, así como varios grupos musicales con nombres derivados de esa expresión.

schroedinger-1

La canción se puede escuchar aquí y en spotify.

Nikola Tesla (1856-1943), físico, mecánico e ingeniero serbio, que se nacionalizaría estadounidense, fue una mente brillante, aunque atormentada (por ejemplo, sufría de un trastorno obsesivo compulsivo relacionado con los números, también tenía una relación particular con el sexo…al parecer murió virgen y se cuenta una curiosa anécdota… en cierta ocasión una joven enamorada de él fue a besarlo y Tesla se separó de ella aterrorizado), conocido por sus estudios e invenciones en el campo del electromagnetismo, sus trabajos teóricos y sus patentes en el campo de la electricidad que pondrían las bases de los sistemas modernos de potencia eléctrica por corriente alterna, a él se debe en gran medida la comercialización de la electricidad, además de en estos campos investigaría en robótica, control remoto, radar, ciencias de la computación, balística, física nuclear, y física teórica. Incluso la corte suprema de EEUU le reconoció como el inventor de la radio.

Tesla tuvo una mala relación con Thomas Edison. Como puede leerse en la Wikipedia… “Después de trabajar varios meses mejorando los diseños de los generadores de corriente continua, y mientras le brindaba varias patentes que Edison registraba como propias, éste se negó a pagarle los 50.000 dólares que le había prometido si tenía éxito (a pesar de usar las mejoras), aduciendo que se trató de una “broma estadounidense”, e incluso se negó a subirle el sueldo de 18 a 25 dólares a la semana”. Edison debía de ser todo un sujeto ya que, por ejemplo, también intentó llevarse el mérito del cinematógrafo…

Entre los inventos y descubrimientos suyos están (sacado de la Wikipedia): corriente alterna, transferencia inalámbrica de electricidad, automóvil eléctrico sin baterías, la radio, bombillas sin filamentos, máquina de Rayos X y estudio sobre estos, bobina Tesla, principios teóricos del radar, submarino eléctrico, oscilador vibracional mecánico, control remoto, bujía de encendido de motores de explosión, motor de inducción, aviones STOL, envío de electricidad con un solo cable, armas con energía directa, etc…

nikola tesla

La canción dedicada a Tesla está aquí y en spotify 

James Ussher (1581-1656), arzobispo protestante irlandés, que estudiando la Biblia realizó excéntricas estimaciones sobre la edad de la Tierra (“creada por Dios el anochecer del sábado 22 de octubre del 4.004 a.c.”), la fecha de expulsión de Adán y Eva del paraíso, el número de generaciones entre estos y el nacimiento de Jesús o la fecha del Diluvio Universal, que gozaron de gran credibilidad entre sus contemporáneos.

jamesussher-2c

Esta canción está aquí y también la puedes escuchar en spotify.

Aquí os dejo un par de estrofas de la canción:

 

theologians have long debated
when the world was first created
Bishop Ussher he clearly stated October 23

 

he’s the one who did the math Bishop Ussher
addin’ up every begat Bishop Ussher
he’s the one who did the math 4004 BC

 

Jeanne Villepreux (1794-1871), bióloga francesa experta en biología marina. Inventora del acuario, fue la primera científica en construir acuarios para investigar y experimentar con organismos acuáticos. Estudió muchos animales marinos y terrestres, en particular, los moluscos y sus fósiles. Se hizo famosa a lo largo de toda Europa por sus estudios sobre el molusco octópodo “Argonauta argo”. De origen humilde, su padre era un zapatero rural, pero se marchó a París en busca de fortuna. La confección de un vestido de novia para una familia siciliana le llevó a conocer a su marido, el noble inglés James Power, con quien se marcha a vivir a Sicilia. Allí inició, de forma autodidacta, su investigación de la flora y fauna de la isla. Regresando de Sicilia a Londres, perdió gran parte de sus colecciones de animales, sus registros científicos, y muchos otros materiales científicos al hundirse el barco en el que los trasladaba. Después de este desastre no volvería a investigar, aunque sí continuaría escribiendo y publicando obras. Después de su muerte permaneció olvidada durante más de un siglo, hasta que en las últimas décadas su trabajo ha sido reconocido.

Jeanne Villepreux

La camción está aquí y en spotify.

Chien-Shiung Wu (1912-1997), física china, que posteriormente se nacionalizaría estadounidense, experta en física nuclear y radiactividad. Tal era su autoridad y nivel de conocimientos que Fermi y Oppenheimer la trataban como a una igual. Participó en el Proyecto Manhattan desarrollando el sistema de separación de los isótopos de uranio. Comprobó experimentalmente la teoría de la violación de la paridad en la interacción débil de los científicos Lee y Yang, quienes recibieron el premio Nobel de Física por ella; hay quien opina que ella lo debería haber compartido. Por sus aportaciones relevantes en física nuclear, reconocida como una de las mejores físicas del país, le otorgaron varios premios importantes, entre ellos el Wolf. Fue la primera mujer en presidir la Sociedad Americana de Física.  Se la conocía con los nombres de “la primera dama de la física” o “la Marie Curie china”.

Wu_Chien-Shiung

La canción de esta física está aquí, y también la puedes escuchar en spotify.

Xenophanes of Colophon -Jenófanes (entre el 580 y 570 a.c. – entre el 475 y 466 a.c.), poeta y filósofo griego, fundador de la escuela eleática (para los eleáticos el universo es una unidad inmutable, que está más allá de la cognición proporcionada por los sentidos humanos y sólo a través de la reflexión filosófica se puede alcanzar la verdad última; Parménides también pertenecía a esta escuela) y del monismo (que son las corrientes filosóficas que creen que el universo está formado por una sola causa o sustancia primaria).

Xenophanes of Colophon

La canción la puedes escuchar aquí y en spotify.

Thomas Young (1773-1829), físico ingles que realizó importantes contribuciones en diversos campos de la ciencia (óptica, física de la luz, mecánica, energía, fisiología, lenguaje, armonía musical y egiptología), y que es conocido por sus trabajos para descifrar jeroglíficos egipcios, en particular de la Piedra Rosetta, y por el experimento de la doble rendija que demostraba la naturaleza ondulatoria de la luz. El experimento constaba de un punto de luz y un dispositivo con dos rendijas por el que pasaba la luz para ir a parar a una pared. Al comprobar el patrón de interferencias de la luz Young pudo probar la naturaleza ondulatoria de la misma.

Puede verse una explicación más extensa aquí:

Thomas Young

La canción la tienes aquí, y también en spotify

Zeno of Elea –Zenón de Elea (aprox. 490-430 a.c.), filósofo griego de la escuela eleática, discípulo de Parménides, que destacó sobre todo por su defensa y enseñanza de las ideas de su maestro y de la escuela eleática. Son famosas sus paradojas sobre el espacio, el tiempo y el movimiento, y sin lugar a dudas la más famosa es la paradoja de Aquiles y la tortuga. Esta paradoja consiste en una carrera imaginaria entre el héroe Aquiles, uno de los grandes guerreros que aparece en la Ilíada, de Homero, que recibe el apodo “el de los pies ligeros”, por ser considerado el hombre más veloz de la Tierra, y una tortuga, considerado uno de los animales más lentos del mundo. Aquiles, consciente de su superioridad, deja a la tortuga un “estadio” de ventaja, y según el argumento de Zenón Aquiles no podrá adelantar nunca a la tortuga. Veámoslo. Cuando Aquiles llega a donde estaba la tortuga (a 1 estadio de la salida), esta ya ha avanzado un poco más (por ejemplo, 1/10 de un estadio), pero Aquiles sigue adelante, y cuando llega al punto en el que estaba la tortuga (1+1/10 de la salida), esta ya ha avanzado un poco más (1/100), y así podrían seguir infinitamente, de forma que Aquiles no pasaría nunca a la tortuga… E igualmente es conocida la paradoja de la flecha, que demuestra que no existe el movimiento.

Se le considera a Zenón el primero en utilizar el sistema de demostración por “reducción al absurdo”, es decir, considerar como hipótesis lo contrario a lo que se quiere demostrar, hasta llegar a una incongruencia, a un absurdo, lo que lleva a considerar que la hipótesis inicial era falta, luego su contraria verdadera.

zeno

Puedes escuchar la canción aquí y en spotify.

Final 

Y me gustaría destacar que en el álbum hay una canción instrumental dedicada al científico desconocido (The Tune of the Unknown Scientist), que me parece una idea genial, puesto que la ciencia se ha construido “a hombros de gigantes”, pero también gracias al trabajo anónimo de muchísimos científicos y científicas desconocidos. Aquí la tienes, y en spotify también.


A %d blogueros les gusta esto: