Un descubrimiento crucial y una moraleja, por Juan Ignacio Pérez

Estructura del ADN

Estructura del ADN (foto de Wikimedia Commons)

LA Biología se fundamenta en tres grandes obras científicas. La primera de ellas, cronológicamente, es El origen de las especies, el ensayo de Charles Darwin de 1859 en el que formula la que hoy conocemos como “teoría de la evolución por selección natural”. En su marco conceptual se entiende todo lo que sabemos acerca del funcionamiento y evolución de los seres vivos, incluidos los seres humanos. En 1865 el monje Gregor Mendel dio a conocer las leyes de la herencia en Experimentos sobre hibridación de plantas. Y la tercera, del 25 de abril de 1953, fue el artículo Estructura molecular de los ácidos nucleicos: una estructura del ácido desoxirribonucleico, de James D. Watson y Francis Crick, en el que se da a conocer la estructura del ADN. Este descubrimiento, cuyo sexagésimo aniversario ha tenido lugar el pasado jueves, permitió desentrañar el mecanismo molecular de la transmisión de los caracteres hereditarios, así como el modo en que esos caracteres se expresan a partir de la información contenida en el genoma. El trabajo de Watson y Crick ha tenido un impacto enorme sobre las ciencias biológicas desde el mismo momento de su publicación. Tiene importantísimas implicaciones teóricas. Permite entender los aspectos más íntimos de multitud de procesos biológicos y eso es fundamental para entender la naturaleza viva, -en sus detalles y en conjunto-, y también a nosotros mismos.

[Seguir leyendo]


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: