Leyes, teorías y modelos (y III): ¿Existen los paradigmas?

Les_Demoiselles_d'Avignon

“Las señoritas de Aviñón” de Pablo Picasso | Fuente: Wikimedia Commons

Se está convirtiendo en un lugar común en el periodismo científico, e incluso entre los mismos científicos, hablar de paradigmas y, sobre todo, de su cambio cada vez que parece que se realiza un descubrimiento (presuntamente) importante. Pero, ¿existen los paradigmas? Y, ¿somos conscientes de lo que decimos cuando hablamos de paradigmas en ciencia? 

En los años ochenta del siglo pasado la por entonces primera ministra británica Margaret Thatcher se negaba, no sólo a emplear ella, sino también a aceptar en el discurso de otros como expresiones válidas los términos “clase social” y “lucha de clases”. Para ella existía un sólo grupo social, la sociedad británica, e individuos dentro de ella; hablar de clases era para Thatcher aceptar de alguna manera la visión marxista de la sociedad y, por tanto, se abría la puerta a otros planteamientos de esta filosofía. Algo de razón tenía Thatcher: si aceptas un lenguaje, una jerga si se quiere, estás aceptando una visión del mundo. No habría que ir muy lejos para encontrar ejemplos en política, pero baste citar para el lector interesado “LTI, la lengua del tercer reich” de Victor Kemplerer. 

Por ello hablar de paradigmas sería aceptar, en cierta medida, primero su existencia y, segundo, la filosofía de Thomas Kuhn. Y, probablemente, para sorpresa de muchos científicos, y hasta algún periodista, no estarían de acuerdo con ella si conociesen algunas de sus implicaciones. Veámoslo muy sucintamente. 

La fe de los científicos 

Para Kuhn, como para Paul Feyerabend, la observación está “cargada de teoría”, lo que quiere decir que las observaciones que decidimos realizar y la importancia que les atribuimos vienen determinadas por nuestras teorías previas. Esto puede parecer inocente e inocuo, pero de aquí tanto Kuhn como Feyerabend infieren que las distintas teorías científicas son “inconmensurables”, es decir, que no existe un conjunto de juicios observacionales neutro con el que distinguir la mayor o menor “validez” de las teorías. 

Como corolario, Kuhn y Feyerabend encuentran que no es posible alcanzar la verdad objetiva a nivel de observables, no digamos ya a nivel de no observables. 

Con lo anterior en mente, Kuhn argumenta que la historia de la ciencia muestra una sucesión de “paradigmas”, conjuntos de supuestos y ejemplos (en el sentido de modelos) que condicionan la manera en la que los científicos solucionan los problemas y comprenden los datos y que sólo cambian en las llamadas “revoluciones científicas”, cuando los científicos cambian una fe teórica por otra. 

La elección de la palabra “fe” no es casual, porque dada la inconmensurabilidad de las teorías, se deduce, y Kuhn lo hace, que no existe razón lógica estricta para el cambio de paradigma. Los argumentos en favor de un paradigma u otro serían los mismos en última instancia que emplean los partidarios de las opciones políticas: razonamientos circulares; además no es posible recurrir al experimento para decidir entre ellos porque qué experimentos se hacen y qué validez se les atribuye dependen de la teoría que se defienda. Existe una cita de Planck que expresa esta idea expeditivamente: “Una verdad científica no triunfa convenciendo a sus opositores y haciéndoles ver la luz, sino más bien porque sus opositores terminan muriendo y una nueva generación crece familiarizada con ella”. 

Estamos, efectivamente, ante un relativismo epistemológico, en el que, por si fuera poco, los “paradigmas” non son falsables en el sentido de Popper. Ni que decir tiene que Kuhn y Popper chocan frontalmente, a pesar de que en un mismo texto, en especial las noticias de física cuántica, se pueda hablar a la vez y sin rubor de “falsabilidad” y “paradigmas”. Curiosamente, ambos autores adoptan una epistemología evolutiva pero con resultados muy dispares. 

Tomando a Darwin en serio

La epistemología evolutiva lo que viene a decir es que si los humanos somos el producto de un proceso llamado evolución, entonces este hecho tiene que ser un factor significativo en la forma en la que los humanos conocemos y comprendemos el mundo. Ahora bien, esto puede llevar a dos planteamientos diferentes. 

En el primero se compara el crecimiento del conocimiento, especialmente del conocimiento científico, con el el crecimiento evolutivo de los organismos. Todo fluye, moviéndose siempre hacia un siguiente nivel. Además, de la misma forma que hay una lucha por la existencia en el mundo biológico, también la habría en el mundo de los conceptos, con la consiguiente selección de los “más aptos”. Obviamente, hay una parte de la analogía que no se sostiene y es el mecanismo subyacente: en los organismos biológicos existe un componente de azar (en forma de mutaciones), mientras que en ciencia existiría uno de necesidad: los descubrimientos se realizan, por regla general, para satisfacer una necesidad y están dirigidos a esta necesidad. 

En el segundo se asume que todo el conocimiento está conformado e influido por ciertos principios innatos (como las reglas de las matemáticas y la lógica, así como reglas epistémicas como la preferencia por la simplicidad) que han sido incorporados por los humanos dado su valor adaptativo. Ahora bien, ¿son estos principios condiciones necesarias del pensamiento racional (juicios sintéticos a priori, hablando en kantiano) o son simplemente contigentes y podrían haber sido de otra forma? Usando el símil de Michael Ruse: ¿es la lógica en Andrómeda tan diferente de la de Aristóteles como el reptar de la serpiente del caminar del humano? 

De estas dos posiciones surge una pregunta: ¿es el conocimiento científico realmente la cartografía fidedigna de un universo real (independiente del pensamiento humano) o usamos sólo una teoría de la verdad que sea coherente y pragmática? 

Kuhn y sus paradigmas apuntan a lo segundo.

Sobre el autor: César Tomé López es divulgador científico y editor de Mapping Ignorance


8 responses to “Leyes, teorías y modelos (y III): ¿Existen los paradigmas?

  • yuli9691

    No se, no estudio filosofía, puede que no esté familiarizado con la jerga, pero he leído “La estructura de las revoluciones científicas” de Thomas Kuhn y me pareció un texto de lo más razonable.Es más, creo recordar que Kuhn pone varios ejemplos sobre cómo la teoría nueva aumenta el conocimiento, permitiendo explicar situaciones que a la teoría antigua se le ivan de las manos. Por tanto, aunque no puedas afirmar que es verdad sabes que es práctica y que funciona mejor, y por eso la eliges. No es que todas las teorías sean iguales y se elija una casi al azar como parece sugerir el texto con el término “inconmensurable”. Lo que sucede es que no se puede creer en ambas teorías al mismo tiempo, que su coexistencia no es compatible, lo que tiene todo el sentido del mundo (aunque sigas usando la antigua porque sea más sencilla para muchos problemas sabes que falla en otros y crees en la nueva).

    Y tampoco veo por qué un científico no iba a usar la palabra fé; es más, si se cree que la teoría es verdad absoluta no se duda de ella y se impide el avance, porque a veces hay que dudar de la base para continuar.

    Como científica me pareció que el planteamiento de Kuhn tenía todo el sentido del mundo. Puede tener “detalles”, pero yo no entendí lo que se da a entender en el texto. No se, no me gusta la crítica a Kuhn que se hace en el artículo. Recomiendo que se lea el libro, que además es cortito, y cada uno saque sus propias conclusiones.

    • César

      Por párrafos:

      1. ¿Te das cuenta de las palabras que usas? “No puedes afirmar que sea verdad”, “es práctica y funciona mejor”.

      El concepto de inconmensurabilidad no es mío, sino que fue intriducido por, ¿adivinas quien?, exacto, Thomas Kuhn en 1962 (Feyerabend llegó a la misma idea independientemente). Por cierto, que si recomiendas leer LEDLRC, también deberías decir que versión. En la de 1962 la inconmnesurabilidad se introduce semánticamente; en la de 1969 un epílogo la convierte en un símil matemático de teoría de conjuntos. Por otra parte, en los 70 el concepto sigue evolucionando en Kuhn. Recomiendo al lector interesado este texto (en inglés): http://plato.stanford.edu/entries/incommensurability/

      Por otra parte, si a ti te parece razonable que “no se pueda creer” en dos teorías al mismo tiempo, quizás deberías considerar la firmeza de tu creencia. Así, la historia demostraría que las teorías han ido sucediéndose en el tiempo, por tanto la actual también cabe esperar que sea reemplazada por otra que, en tus palabras, “su coexistencia no es compatible”. De ahí se sigue que ninguna teoría describe realmente el mundo objetivo, sino que sólo tienen un valor utilitario, pragmático. ¿Y no es esto con lo que terminamos el texto?

      2. Hay dudas y dudas. Yo puedo dudar de todos los extremos de una teoría a sabiendas que cabe “mejorarla” pero que, en última instancia describe aspectos de un universo objetivo. O puedo tener “fe” en una teoría, por ejemplo, el geocentrismo, y filtrar toda la información en función de esta fe. Y es que la fe es irracional por definición. La admisión de la fe en ciencia supone la incapacidad para conocer la realidad objetiva del universo; la ciencia se convierte en una técnica, un conocimiento puramente pragmático, no ontológico.

      3. Me permites que te recomiende que lo vuelvas leer tras haber leído esta breve anotación y, quizás, el texto que recomiendo arriba?

  • Leyes, teorías y modelos (y III): ¿Existen los paradigmas?

    […] Leyes, teorías y modelos (y III): ¿Existen los paradigmas? […]

  • Ivan Lerma

    Creo que ‘La estructura…” se ha juzgado más por ‘Quienes’ utilizaron esta obra para argumentar tesis relativistas que por el contenido de la misma. Creo que este trabajo tiene dos lecturas (este argumento creo que es de Sokal, aunque me parece tan evidente que me lo apropio). Una Fuerte que gira entorno a la “Inconmensurabilidad” de los paradigmas que no comparto (aunque tampoco me parece descabellada. En Psiquiatría, mi campo, pocas cosas pueden describir tan bien lo que ha ocurrido en al especialidad durante las últimas décadas) y es la que se ha empleado desde el Relativismo. Me da la sensación que si uno no comparte las Tesis del Relativismo tiene la necesidad intelectual de criticar criticar ‘La Estructura…’.
    Por otro lado tenemos la visión Débil del trabajo de Kuhn que en mi opinión es una descripción sencilla y razonable de como evolucionan las disciplinas científicas. Creo que gran parte de los científicos describirían mas o menos así la evolución de su campo, aunque fuera en otras palabras.
    Sobre la polémica Kuhn-Popper se recuerda siempre que sus propósitos respecto a la Epistemología fueron distintos. Kuhn aspira a describir le evolución histórica de la ciencia. Popper crear unas normas que guíen la ciencia.
    De hecho creo que la actividad científica del científico medio está más cerca de esta visión descriptiva débil de Kuhn que de las rígidas normas de Popper.
    Un gran post.
    Un saludo.
    Ivan.

  • Juan Ignacio Pérez

    Al margen de la crítica que quepa hacer a Kuhn o, si se quiere, a los aspectos de su obra que más han servido de sustento a las posturas posmodernistas, el caso es que yo no acabo de ver que la suya sea una buena descripción de cómo evoluciona el conocimiento científico. ¿Qué o cuántos paradigmas habría habido? Alguien ha escrito que a Kuhn se le nota que es físico porque en Física la noción de paradigma quizás es aplicable (no sé en qué medida), pero creo que en Biología no lo sería, salvo que pensemos que el evolucionismo constituye un paradigma, cosa que yo no comparto. Y tengo la impresión de que en Química, por ejemplo, tampoco lo sería.
    Salud

  • Juan Antonio

    Yo estoy más de acuerdo con la visión científica como la de yuli9691. Leí el libro de Thomas Kuhn hace unos 15 años, así que es fácil que no me acuerde de los detalles, pero interpreto que la transición de “paradigmas” no tiene por qué ser algo traumático. Un paradigma se puede interpretar como el marco donde diversas teorías encajan y a partir del cual se permite desarrollar ciencia en esa disciplina. Por lo general, más que un gran cambio de paradigma no dejan de ser evoluciones de ese paradigma donde se pueden dar cabida a nuevos resultados experimentales no explicables por el antiguo paradigma. Nunca se puede decir, pero no veo que vayan a existir grandes cambios de paradigma como pudo ser en su momento pasar de la física newtoniana a la física relativista. Así que más que cambios de paradigma la ciencia evoluciona cada vez más a una evolución de los pequeños paradigmas utilizados por los científicos. Por ejemplo, lo que hasta hace unos años era ADN “basura” que no servía para nada, ahora se considera que puede tener una utilidad para la expresión de diferentes genes.
    Todas las teorías científicas han de tener cierta capacidad de predicción, si no explican algunos datos experimentales hay que buscar nuevas teorías con mayor capacidad de predicción. Pero todo esto es habitual en cualquier disciplina científica, no tiene por qué ser ninguna experiencia traumática.
    Yo como científico en activo, no creo que tenga “fe”. Tenemos la suerte de tener datos experimentales que permiten corroborar las teorías, no es necesaria la “fe”. Propones una hipótesis de trabajo, diseñas unos experimentos para comprobarla, y si los resultados lo corroboran, será una hipótesis posible. Si alguien demuestra que eso sólo es válido en determinadas circunstancias o que si se repiten los experimentos no se producen los mismos resultados, habrá que pensar alguna otra posibilidad. Todo este proceso es bastante lógico y no requiere de la participación de la “fe”.
    La inconmensurabilidad de las teorías sería más bien una cuestión filosófica, un científico no necesita plantearse esa cuestión. No creo que ningún científico piense que lo que está investigando demostrará la verdad absoluta, sólo se explica parte de la realidad, siempre se puede considerar algún detalle más que haría la teoría más compleja.

  • Abraham

    ¿”necesidad”?
    ¿Alguien puede explicarme científicamente qué es esto de la “necesidad”?
    Desde los equilibrios atómicos o moleculares, pasando por los ecosistemas biológicos o los movimientos físicos… hasta llegar al pensamiento humano o la cultura, ¿en qué momento empieza a funcionar la “necesidad”?

    Parece algo tan evidente que me hace sospechar que sea sólo un paradigma asumido.

  • Hector04

    ¿es el conocimiento científico realmente la cartografía fidedigna de un universo real (independiente del pensamiento humano) o usamos sólo una teoría de la verdad que sea coherente y pragmática?
    La fisica cuantica a permitido comprender que lo real es inescrutable, solo tendremos acceso a la realidad(incluyendo el pensamiento humano), no a lo real, esto no es un paradigma por cuanto se desprende de los principios que fundamentales que cualquier teoria o paradigma debe sustentar, en este simil comparativo tenemos lo Real como la Verdad y la Realidad como la Validez.

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